Narcotour

NarcoTour

Este es un proyecto académico de los estudiantes del curso de Periodismo Internacional del Pregrado en Comunicación Social de EAFIT.

Profesor Mauricio Builes Gil.

Correo: narcotour.medellin@gmail.com

Viernes, 16 Junio 2017 22:38

El narcotráfico hoy: menos amenaza, más droga

Escrito por Carolina Gutiérrez, Santiago Jaramillo y Luisa Valencia

 

¿Todo tiempo pasado fue mejor? Quienes vivieron en la época de la guerra contra el narcotráfico, entre 1980 y 1993, no piensan esto. El país estuvo sumido en una confrontación sin tregua entre el Estado y los principales carteles de droga, la cual dejó un total de quince mil personas muertas, cinco mil quinientas de ellas fueron víctimas del cartel de Medellín.

Hay quienes piensan que Colombia superó esa etapa de horror, que salió victoriosa esta guerra; sin embargo, poco ha cambiado en el negocio de producción, distribución y venta de droga. Al contrario, este ha evolucionado a tal punto que hoy Colombia es el país #1 en fabricación de cocaína. La situación actual del país está lejos de ser la ideal, las hectáreas de coca sembradas ascienden a doscientas mil y a pesar que los índices de violencia se han mantenido reducidos, otra realidad se vive en los territorios periféricos del país. Es allí donde la guerra derivada del narcotráfico sigue siendo cruel, la presencia del Estado pobre y el control por parte de las bandas criminales total.

 

Jeremy Mcdermott, director ejecutivo Insight Crime, centro de pensamiento sobre crimen organizado en las Américas, explica la evolución de las organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico (Audio Jeremy 1). Él divide dicho proceso en 3 generaciones: “Una primera generación fue la de los grandes carteles colombianos en cabeza del cartel de Medellín, estos tenían control total de toda la cadena del narcotráfico. (Audio Jeremy 2) Con la muerte de Pablo Escobar se dio paso a una segunda generación al mando de las Autodefensas Unidas de Colombia y La Oficina de Envigado, estas operaban como federaciones, es decir, grupos especializados enfocados en algunas partes de la cadena. Por último se da el surgimiento de una tercera generación, comandada por El Clan Úsuga”.

Del negocio en la actualidad se sabe muy poco, anteriormente se conocía a sus cabecillas y su modo de operar, hoy este se ha vuelto más sofisticado y a pesar que el Estado tiene mayor experiencia y tecnología de punta, el desmantelamiento de estos grupos resulta imposible, ¿por qué? Sus procesos son manejados de tal manera que ni sus identidades o ubicaciones sean reveladas. Hernando Zuleta director del Centro de Estudios sobre Seguridad y Drogas (CESED) de la Universidad de Los Andes afirma que la institucionalidad se encarga de responder a problemas, pero es el narcotráfico el que se inventa estos problemas. “Sigue siendo la lucha del gato y el ratón, podemos diseñar una cantidad de mecanismos y esta gente se ajusta”. En Insight Crime se tiene la misma percepción, por esto los jefes del narcotráfico son conocidos como “Los Invisibles”.

 

*Alexander, integrante del Clan Úsuga, la banda criminal más poderosa de Colombia en la actualidad debido al control que tienen sobre el narcotráfico (dominan el 60% de este mercado), la minería ilegal y la extorsión, afirma que siempre ponen a otro a dar la cara y dicen que él es la firma. “La firma es el que maneja todo, ahora en el Clan Úsuga es Don Daniel, porque Otoniel está escondiéndose pero él pone a otro para que dé la cara, para evitar que nos cojan, un amigo es el que da los permisos, al que le tienen que pagar para enviar, o sea necesitamos otro que se ensucie las manos”, dice Alexander.

 

“El negocio del narcotráfico sigue siendo muy rentable, a pesar que en Colombia la producción aumenta día a día el consumo también, por eso todos los días hay gente queriendo entrar a esto. El cómo hacemos negocios si ha cambiado mucho, aquí no queremos que Estados Unidos o cualquier otro país venga a meter las narices, nosotros manejamos el negocio bien y sí, somos o muy malos o muy buenos como era Escobar pero lo que hacemos es problema de nosotros, no queremos ni robar pantalla ni alertar a las autoridades, ellos hacen lo suyo y nosotros nos encargamos de lo nuestro”, dice Alexander.

 

Una visión a largo plazo por parte del CESED es reducir el daño asociado al narcotráfico en el país. “Hay que perseguir a los narcotraficantes y la forma más eficiente de hacerlo es atacándolos donde más les duele: la cadena de valor del narcotraficante es 9% cultivos y 71% distribución, entonces hay que intervenir la distribución, pero ¿qué se hace? Interdicción, destrucción de infraestructura y laboratorios, incautaciones marítimas pero lo más importante, persecución de activos del narcotráfico”, expresa Hernando.

Es claro entonces que no existe lo que los medios de comunicación llaman “debilitamiento de la industria colombiana”, al contrario, se sabe que esta industria nunca ha dejado de producir. Las bandas criminales se han encargado de incentivar el consumo interno y de abrir nuevos mercados que les representan menor riesgo: Europa, Australia Brasil, Bolivia, Venezuela y Perú son hoy los destinos preferidos de los narcotraficantes, en estos se vende, se trafica y se consume la cocaína hecha en Colombia.

 

No todo tiempo pasado fue mejor pero nuestro presente en términos de lucha contra el narcotráfico tampoco resulta alentador (Audio Jeremy 3). Con los índices de producción de cocaína más altos en la historia del país, seguimos pensando que esta problemática solo afecta a las comunidades que hoy son sede del negocio, aquellas que están alejadas y que no reconocemos como parte activa de Colombia. Se nos olvida que la mayoría del dinero ilícito, proveniente del narcotráfico, va a parar a las grandes ciudades, lugares que también se están viendo afectados por esta nueva generación de narcotraficantes.

*Alexander: nombre cambiado por solicitud de la fuente.